En un hotel de lujo, el baño es mucho más que un espacio funcional: es donde empieza y termina el día. Los detalles marcan la diferencia, desde la iluminación hasta la calidad de las toallas.
Buena iluminación, materiales nobles, una ducha amplia, toallas y albornoces suaves y una colección de amenidades pensada para el cuidado de la piel y del cabello. La limpieza impecable y la buena ventilación son igual de importantes.
Aromas suaves, agua a buena presión y un ambiente tranquilo convierten una ducha cotidiana en un pequeño ritual. Si buscas desconectar, tómate tu tiempo: el baño de la habitación puede ser tu primer momento de spa.
Descubre nuestras habitaciones y cuéntanos qué detalles son los más importantes para ti.
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